Cada día nos encontramos invariablemente con las
innumerables interacciones sociales que giran y se manifiestan a nuestro
alrededor, por lo mismo no es de extrañar que se generen lazos y se modifiquen
o quiebren en un determinado momento.
Entre estas encontramos amistades, compañerismo,
camaradería y por supuesto la relación por excelencia, la relación sentimental,
esta es la que más presenta matices en relación a las demás por lo menos desde
mi punto de vista, la explicación un tanto lógica sería que es por la sencilla
razón que no hay peor dolor que no sea el de un corazón roto (metafóricamente
hablando y hablando en términos netamente existencialistas), y sin embargo
a lo largo de nuestras vidas siempre se presentan diversos amores que logran
sostener esta explicación. Pero ese no es el motivo por el cual escribo, más
bien el motivo por el que escribo dice relación con un desahogo emocional que
he contenido por algún tiempo, esto a consecuencia de un quiebre amoroso, que a
mi parecer no tuvo justificación
alguna, por eso el título crónica de una crisis invisible, ya que no existió
nunca un motivo válido que explicara o apoyara la teoría del quiebre, y que
mejor que escribir para liberar un poco de los sentimientos que se encuentran
albergados y contenidos.
Así después de mucho pensar y pensar, llegué a la
conclusión de que sería un interesante proyecto personal escribir un blog,
antes ya había tenido uno o dos pero sin dedicarle tiempo, que a lo más
superaron un post cada uno, por ende ahora quiero hacer algo más elaborado, que
conlleve más dedicación y a su vez logre un relato algo continuo e interesante
de seguir. En los post venideros ya comenzaré a caracterizar un poco la
situación, pero por ahora por ser el post introductorio lo dejaré hasta acá a
la espera de los siguientes relatos, saludos!
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